Divas de Mierda para generaciones de Mierda

Si bien en este blog nunca nos hemos decantado por hacer crítica musical (vaya usted a saber porqué), últimamente no he podido sino interesarme en profundidad por dos fenómenos musicales de difrente escala, que reconozco en mis coetáneos.

Puede que el más conocido sea el choque mundial hacia si la cantante con cara de poligonera Lana Del Rey es una indie de verdad o de mentira (y que coño más dará, digo yo, si es mierda de las dos maneras), prefiero analizar el impacto.. ¿Musical? y porqué no, social, de un fenómeno más discreto que infecta a la juventud alternativa como es la rápida expansión de aquella que se hace llamar Vinilla Von Bismark.

las pajas nunca tuvieron tan poco estilo

Yo  siempre he sido de la idea de que cuando una artista enseña mucha cacha suele ser porque tiene poco que aportar con solo su trabajo, el caso de esta mujer salta a la vista, con una voz insuficiente, que no llega ni a grito, que ahoga cada una de sus palabras en un inglés paupérrimo que, pese a mi modesto bilingüismo, no entiendo en absoluto.

Pero.. ¿Que tendrá la señora que a mucha gente gusta? Y aqui viene la parte pedante.

Cuanta clase... ¡Sácate un pecho!

La verdad es que supone, además, la comercialización fácil de tres cosas hasta ahora aún bastante provocativas , El burlesque, los tatuajes y la cultura del Rock and roll.
A  mi siempre me ha repateado la mezcla entre el burlesque de cabaret (como los excelentes shows de la jovencisima Vicky Butterfly) y el rollo pin-up macarra de los años 50, que se parecen entre si lo que un huevo a una castaña. Los tatuajes, en este caso, son frivolizados aún más que estos dos estupendos estilos (de los que me declaro casi incondicional, quién lo diría) situando el arte de la tinta en el cuerpo en el plano de la caricatura y la chanza, dando a entender que una de las razones por las que esta señora es tan conocida, es por ser una mujer profusamente tatuada, cual monstruo de feria. Quizás este hecho se a lo único verdaderamente auténtico y vintage de su escenografía… Claro que para darle verosimilitud debería posar en una tarima y ser acarreada por un circo ambulante.

el sueño de belén esteban y toda choni que se precie

He citado a Vicky Butterfly como una bailarina de burlesque sensacional, podría citar a Imelda May como una estupenda cantante de ese revival de Rockabilly… Y he tenido el placer de conocer a numerosas chicas muy tatuadas que no necesitan mostrar sus pechos una y otra vez para conseguir atención. Puede que sea ese el problema. Que para conseguir la fama hay que hacer lo que sea. Desde conseguir un pseudónimo o nombre artístico raro y de mal gusto (en mi opinión, VULGAR, estoy muy hasta la polla de cernícalas con el “VON” delante de alguna soplapollez), hasta pasar por todos los grupos prefabricados del planeta. (Krakovia era un buen ejemplo.. Por dios)
Lo que sea por ser visto. Y sin quejarse chavales. Que el mundo esta lleno de gente normal a la que le encanta sentirse diferente, rebelde y expectacular. Mitómanos de pacotilla que se aferran al idolo rebelde que querrian ser, sin por ello estar dispuestos a pervertirse ellos mismo. Ególatras de mercadillo con la autoestima a nivel de lombriz, que se jactan de su extravagancia vulgar y mundana.

Y es que somos malos, macarras y rebeldes. pero sin pasarse, ojo.

Dr. Benway

Published in: on abril 28, 2012 at 1:00 am  Dejar un comentario  
Tags: , , , ,

Lo estáis haciendo mal

Hace tiempo que lo dejamos. Algunos del todo, otros solo partes. Es ley de vida, supongo, y en algún momento hay que dejar el terreno libre a las nuevas generaciones.

Pero parece que no hemos recibido lo que esperábamos. Por altas expectativas o por gilipollez vuestra, aún no lo sabemos. Pero lo estáis haciendo mal. Y no habéis entendido nada.

Hacía tiempo que nos habíamos resignado a ver como nuestro legado era recogido por no ortodoxos, por usuarios baratos de algún porro ocasional mientras discutían sobre la doctrina de Engels con sus culos plácidamente sentados en las tiendas de acampada del funesto 15-m. Lo veíamos y nos asqueaba, conscientes de que en parte, un movimiento precioso tocaba a su fin.

Pero no era el fin, o mejor dicho, no era el último coletazo que tendría el asunto. Y no sabemos que es peor. Y os lo digo a vosotros.

A VOSOTROS, aquellos que habéis confundido la forma con el fondo, sacando pecho por consumir mucho más de lo que realmente ingerís;

A VOSOTROS, que convertís la cultura en algo artificial y forzado, que leéis más por los demás que por uno;

A VOSOTROS, que convertís las drogas en una idiotez, demasiado asustados para probarlas, pero no como para decir ir de ellas;

A VOSOTROS, que os drogáis con aspirinas, cual puteros de fin de semana, coméis una y contáis veinte;

A VOSOTROS, que no tenéis nada de vulgar, de auténtico ni de divertido;

A VOSOTROS, yonkis de galería, pedantes de escaparate… Vosotros no os dais cuenta?

Un yonki ilustrado no se droga para la galería, es capaz de ponerse hasta el culo solo para leer en casa; un yonki ilustrado no es un crio aburguesado (“que hago, me drogo, o me apunto a tenis?”) que vive de cara a la sociedad y se pone de opiáceos los fines de semana (o una vez cada quince días, que no se entere mamá), no niños no…

Le habríamos roto la cara a alguien por una palabra disonante sobre literatura francesa del XIX, habríamos discutido de las campanas de Huysmans lo mínimo doce horas a grito pelado en un bar, nos habríamos insultado por apreciar (o no) el decadentismo contemporáneo…

Estáis viviendo una galería, una falsedad para los demás, una escena que ni comprendéis ni deseáis (porque.. ¿como si no se explica que os neguéis a vivirla?)
Os recomiendo dejarlo, haceos a un lado y vivid vuestro momento a vuestra manera, con vuestras reglas y vuestras costumbres, sin mirar hacia los que estábamos antes… O adaptaos, recoged el testigo y bien, pero vividlo igual, al filo del achicharramiento neuronal y no solo por anotaros la medallita..

Haced lo que queráis, pero no nos obliguéis a volver.

Tenemos mucho que decir, y no os gustaría. 

Published in: on abril 10, 2012 at 9:21 pm  Comentarios (1)  

En el camino… O algo por el estilo

Texto basado en hechos reales

Madrid. 18:30


El mejor momento del mes. Me arreglo ante el espejo. El mejor, sin duda.

Solo pasa dos veces cada treinta días, como mucho y bien se merece algo de ceremonia. Los cristianos van a la iglesia, los islámicos a la Meca. Yo voy a por mi dosis.

El camino hasta la macrosuperficie donde compraré parte de mis vicios se me antoja largo, pesado. Durante un segundo contemplo la posibilidad de mandar al demonio todo y quedarme en casa, alienándome ante cualquier programa de la televisión…
Pero el “mono”, el particular síndrome de abstinencia que me provocan mis extraños vicios me empuja a la calle.

En el transporte público creo que he malgastado mi vida. Más de la mitad, probablemente, la he perdido entre un montón de auténticos gilipollas, desplazándome arriba y abajo, yendo a sitios a los que no quiero ir.
Intento abstraerme (cosa no muy difícil) y noto como me quema el dinero en el bolsillo. No es mucho, pero es más de lo que suelo tener a mano y mucho más de lo que suelo gastarme en mi. Ser narcisista y pobre es un asco.

Nunca me han gustado las tiendas grandes, pero necesito comprar mis libros lo antes posible, ya que tengo una cita ineludible en menos de media hora. Ignoro la cara de extrañeza de la cajera, sé que mi agitación y mi ansiedad son más evidentes de lo que deberían… Pero al carajo!
Acaricio la mochila en la que ahora reposan mis nuevos libros, la verdad es que me muero de ganas de leerlos. Pero no. Aún no. Tengo cosas que hacer.

Me reúno con * cuando el sol empieza a ponerse. Me saluda sin entusiasmo, pero sonríe.
“No me extraña”- pienso- “le estoy pagando el alquiler…”

-Hola! ¿Cómo estás?

-Esto… Bien…- Odio esa pregunta. Huele a falso a quilómetros.

-Bueno, que? Nos tomamos algo?

Lo pregunta por joder. Seguro. Sabe que odio pasar tiempo con la gente, con los demás y que preferiría arrancarme las muelas con una palanca oxidada antes que tener que soportar una conversación por compromiso.

-No, voy con prisa – Sabe que miento, se que lo sabe… Esa sensación si que me gusta.

-Ja! Siempre con ansias, eh? – se ríe

-Si eh.. Ya…

Me voy casi corriendo con dos gramos de cocaína escondidos en mi ropa interior. Hijodeputa, Hijodeputa.
Una vez en el autobús saco uno de los libros y me dispongo a leer, no sin antes calcular mi tiempo: Tengo tres horas para leer y una para arreglarme. Luego llegan estos.
Con fastidio escribo un SMS y consigo, tras unos minutos, enviarlo a los destinatarios que quiero a la vez. Sonrío. “ya lo tengo, nos vemos a las 10″ (Las abreviaturas solo cuando son estrictamente necesarias)
Recibo cinco llamadas perdidas, una discreta confirmación de asistencia. Sigo sonriendo.

Lo que yo decía: El mejor jodido momento del mes.

Dr.Benway
(fotos by Gardasamad)

90-60-90: Diario real de un pederasta

Hace no mucho me sorprendí reflexionando sobre la decadencia de esta sociedad después de ver el anuncio en “versión extendida”  de la nueva serie de antena 3 donde un fotógrafo se quiere tirar (y se tira… Y se enamora, que es gratis) de una chiquilla de 16 años, que es modelo y tiene voz de tonta.

Si pesa más que un pollo, me la follo

Si pesa más que un pollo, me la follo

Pero que tiene que ver, os preguntaréis, el culo con las témporas? Pues que anticipándome a las criticas que saldrán a su estreno, me he puesto a reflexionar y a pensar en literatos. ¿Podrían escribir algunos lo que escribieron hoy en día? ¿Sus vidas personales distantes de ser “morales” serían peor consideradas hoy en día? ¿Porque nos escandaliza algo como esto en televisión, cuando podemos leer sobre ello en cualquier librería?

A falta de un artículo sobre novela erótica (que todo llegará) Os presento mi particular lista de los 7  escritores y autores más pervertidos….

PASEN Y LEAN:

1. Vladimir Nabokov

Si es que el tema lo pedía a gritos! No hace mucho Pilar Rahola le puso verde en un programa de Onda Cero diciendo lo que todos ya sabíamos: Que el libro “Lolita”  habla de la pederastia. O no? Se considera menos pederasta si es la niña la que se empeña en agarrarle salva sea la parte? Dejando a un lado la vida privada del señor Nabokov, pensar en dicho argumento le catapulta a nuestra lista.

2. Charles Bukowsky

¿Que decir que no se haya dicho ya de este señor? Alcohol, sexo, suciedad y degradación que no solo afectan, en este caso, al perfil literario de este señor. Como en muchos otros casos, el arte imita a la vida, y podríamos decir que la de este escritor no distanciaba mucho de su torturada obra…

3. Lewis Carrol

Otro que estaba cantado. Mucho se ha dicho de este escritor, llamándole pederasta por dedicarse a hacer fotos de niñas (ya ves tu) o por dedicar su más famosa obra “Alicia en el país de las maravillas” a su homónima vecinita…  Como cuando el rió suena, agua lleva y en este blog nos encanta ser unos mal pensados, vamos a colocarle en esta lista. (Información curiosa sobre este caso: http://www.asinorum.com/el-mito-de-lewis-carroll/923/)

4. William Borroughs

Otro que no podía faltar y mi personal favorito.  Su vida y obra, regada de drogas duras, vagabundeo, homosexualidad, sexo duro, delirios, enfermedad y dureza dejan a Bukowsky a la altura de una tímida colegiala. En algunos casos , la realidad supera la ficción, y pese a lo obtuso y oscuro de muchos puntos de su biografía, este autor se merece sin duda estar aquí.

5. Aelister Crowley

La gran bestia, y con razón. Aunque ya hablaremos en más profundidad de este estrafalario personaje, sus delirios sexuales masoquistas, su bisexualidad más retorcida (porque lo era) y su continua reafirmación en cualquier cosa con forma de pene, le convierten, quizás en uno de los pervertidos por excelencia.

6. El marqués de Sade

O como hacer obra de lo que escribes para masturbarte. Algunos dirán que en los libros de sade hay filosofía y moral… Si, pero cualquiera que haya estudiado la figura del marqués sabe que este caballero era MUY partidario de practicar con mujeres reales algunas cosas que luego escribía en sus libros… Prostitutas pagadas, según creo, nunca mujeres violadas…

7. Leopold von sacher masoch

Si se habla de Sade, se habla de Masoch. La fijación de este hombre de ser azotado por mujeres embutidas en pieles, convierte a la obra de este autor en la única pieza de literatura erótica en la que los personajes pasan casi todo el tiempo vestidos.

Por supuesto que me dejo a muchos grandes y reales pervertidos de la literatura. Pero para muestra, un botón.

Habrá que ver más antena 3…

Dr. Benway

Copa, raya, paliza

No son formas …

Sin título-1 copia

son alardes.

Pánico Víctor

Published in: on agosto 6, 2009 at 12:12 am  Dejar un comentario  

Haiku Codeínico

La soledad es fria

El dolor es azul

¿Cuando empieza el programa de Mercedes Milá?

 

No se me ocurre mejor manera de empezar

Dr. Benway

 

Published in: on julio 8, 2009 at 10:29 pm  Dejar un comentario  
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 28 seguidores