Podcast #1
Sobre las respuestas a la mafia Otaku y los hooligans de escritores de mierda

Estrenamos Podcast!

En un intento de seguir en la onda, aqui teneis el podcast #0 de Yonkis Ilustrados: IBOGAÍNA.

Ni que decir que al ser una demo hay muchas cosas que limar, pero esperamos poder ir mejorando.

Podéis oirlo ON LINE

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De los estimulantes a los depresores

                Hubo un tiempo en el que la vida parecía ser de lo más interesante. Una época en la que, siendo más jóvenes, todo lo que nos rodeaba resultaba digno de escucharse, de verse y de tocarse. Mi vecina estaba buena y yo quería que se casara conmigo, mi perro todavía podía subirse al sofá sin ayuda de nadie, y yo, sin comerlo ni beberlo, me veía inmerso en una vorágine de sensaciones propias del cambio de la adolescencia a la semi-adultez.

Por aquel entonces me encantaba desnudarme y pasear por la calle de noche. Me gustaba beber en compañía hasta altas horas de la madrugada sin que importara el dónde ni el porqué. La vida era un puto caos, yo era un niño y me drogaba. La vida era maravillosa.JM_54-thumb

Sería aburrido enumerar todas y cada una de las drogas que consumía por aquel entonces, pero puedo decir con (casi) total seguridad que la mayoría eran estimulantes. El speed, la cocaína, el MDMA.

Por no hablar de las drogas de diseño, (de las cuales yo nunca fui muy fan), nos acompañaban todos los fines de semana y muchos días laborales en los que necesitábamos un “empujoncito” para seguir hacia adelante.
La vida era maravillosa pero la gente empezaba a apestar. Empezaba a oler como a plástico quemado y a meada de gato. Todo se fue a la mierda en un abrir y cerrar de ojos. De repente la vida era una puta y la mayoría de las personas eran su clientela, y pagaban muy mal.

 Supongo que esa fue una de las grandes razones por las que me pasé a los depresores. Llevaba ya muchos años quemando mis sinapsis con esto y aquello y supuse que eran parte del problema. Pasé de consumir sulfato de anfetamina a ingerir y esnifar benzodiacepinas. Muchos de los que hayáis estado en este antro sabréis a lo que me refiero.

 Dejé el punk rock por el post punk.

Tiré mis discos de los Ramones para comprar discos de los Bauhaus. Ya no quería ver el mundo arder, el planeta ya había sido quemado, estaba reducido a cenizas. Me limité a contemplar el descenso y la degeneración. Ahora mis fieles amigos eran los tranquilizantes, sedantes, hipnóticos, anti psicóticos y derivados de la morfina. Drogas de farmacia para amas de casa enfermas de vivir.               

Nos hacemos viejos y más sabios, pero no más interesantes. Me sigue gustando pasear desnudo por la noche a la luz de las farolas y beber hasta altas horas de la madrugada. Pero ahora, salvo honrosas excepciones, lo hago a solas junto a mi botiquín personal.

No se dormir sin química ni aguantar el dolor. Soy más viejo, más sabio

, y más cobarde. Y sin embargo esto no es una confesión, ni una manera de purgar mis pecados.

Esto no es una muestra de debilidad porque sigo siendo mejor que vosotros. Vosotros, panda de inútiles que fuisteis definidos no hace muchas páginas de este blog de manera brillante.

 

               

La gente decente nos aburre, Los simples devoradores de libros nos parecéis basura inmunda, desecho fecal de hiena cocinado a la plancha. Seguid haciéndoos pajas con Palahniuk. Seguid así trozos de mierda. Si eres uno de ellos, largo de aquí, no te queremos, no eres de los nuestros, no te necesitamos. FUERA.

Adiós.

W. Nikopol

DISCU-THREATS

Tras una discusión fuerte en la cúpula de participantes de Yonkis Ilustrados y Bookakke, se optó por generar una unión playera definitiva entre ambos blogs bajo este dominio, asi como una pequeña remodelación de estilo que se realizará a lo largo de esta semana o cuando el encargado de la misma (aquel que suscribe estas divertidas líneas) se encuentre mejor te la constante resaca asesina)

Esperamos que esta decisión ayude a difundir los textos propios y ajenos de los los responsables de esta iniciativa y que no acabemos aburridos, como siempre, abotargados en nuestra indolencia.

Esperemos.

Dr. Benway

Lo estáis haciendo mal

Hace tiempo que lo dejamos. Algunos del todo, otros solo partes. Es ley de vida, supongo, y en algún momento hay que dejar el terreno libre a las nuevas generaciones.

Pero parece que no hemos recibido lo que esperábamos. Por altas expectativas o por gilipollez vuestra, aún no lo sabemos. Pero lo estáis haciendo mal. Y no habéis entendido nada.

Hacía tiempo que nos habíamos resignado a ver como nuestro legado era recogido por no ortodoxos, por usuarios baratos de algún porro ocasional mientras discutían sobre la doctrina de Engels con sus culos plácidamente sentados en las tiendas de acampada del funesto 15-m. Lo veíamos y nos asqueaba, conscientes de que en parte, un movimiento precioso tocaba a su fin.

Pero no era el fin, o mejor dicho, no era el último coletazo que tendría el asunto. Y no sabemos que es peor. Y os lo digo a vosotros.

A VOSOTROS, aquellos que habéis confundido la forma con el fondo, sacando pecho por consumir mucho más de lo que realmente ingerís;

A VOSOTROS, que convertís la cultura en algo artificial y forzado, que leéis más por los demás que por uno;

A VOSOTROS, que convertís las drogas en una idiotez, demasiado asustados para probarlas, pero no como para decir ir de ellas;

A VOSOTROS, que os drogáis con aspirinas, cual puteros de fin de semana, coméis una y contáis veinte;

A VOSOTROS, que no tenéis nada de vulgar, de auténtico ni de divertido;

A VOSOTROS, yonkis de galería, pedantes de escaparate… Vosotros no os dais cuenta?

Un yonki ilustrado no se droga para la galería, es capaz de ponerse hasta el culo solo para leer en casa; un yonki ilustrado no es un crio aburguesado (“que hago, me drogo, o me apunto a tenis?”) que vive de cara a la sociedad y se pone de opiáceos los fines de semana (o una vez cada quince días, que no se entere mamá), no niños no…

Le habríamos roto la cara a alguien por una palabra disonante sobre literatura francesa del XIX, habríamos discutido de las campanas de Huysmans lo mínimo doce horas a grito pelado en un bar, nos habríamos insultado por apreciar (o no) el decadentismo contemporáneo…

Estáis viviendo una galería, una falsedad para los demás, una escena que ni comprendéis ni deseáis (porque.. ¿como si no se explica que os neguéis a vivirla?)
Os recomiendo dejarlo, haceos a un lado y vivid vuestro momento a vuestra manera, con vuestras reglas y vuestras costumbres, sin mirar hacia los que estábamos antes… O adaptaos, recoged el testigo y bien, pero vividlo igual, al filo del achicharramiento neuronal y no solo por anotaros la medallita..

Haced lo que queráis, pero no nos obliguéis a volver.

Tenemos mucho que decir, y no os gustaría. 

¿”Por qué”? ¿Y por qué no?

Cuantas veces lo oímos. Necios que apenas han tenido el dudoso honor de oler a porro en las ferias de pueblo, o entre botellas de alcohol y basura. Basura y alcohol son palabras que casi siempre van juntas, unidas por un tendón que comunica la boca de la botella con la de su consumidor. Basura.

Cuantas veces os escuchamos decir, volviendo al tema que nos ocupa,: “Con lo listo que eres … ¿Por qué tomas esa mierda?”. Nuestra respuesta habitual suele ser ésta: ¿A qué mierda te refieres? ¿Las anfetaminas? ¿El ácido? ¿Dexadrina? ¿Codeína? ¿Rubifen?”. La lista es larga, y nuestras noches más. No logramos conciliar el sueño hasta que oímos cantar a los pájaros.

La respuesta a vuestra pregunta es simple: NOS GUSTA. Nos encanta, diablos. Tanto como la literatura, el cine, la música o cualquier expresión artística que merezca de nuestra atención. A vosotros os gusta American Pie. Nosotros preferimos peinarnos unas rayas de speed. ¿Quién es aquí el raro?

Parece inabarcable para la mayoría de la gente entender que se puede ser politoxicómano y culto a la vez. Para el resto de la gente (a los que a partir de ahora les llamaremos no-practicantes) el consumidor de drogas es un ser ajado, marginal y sin ningún tipo de futuro. No negamos la existencia de ellos (a los que llamaremos no-ortodoxos), pero nuestra postura es contraria a la suya. Nosotros no fumamos porros escuchando la música que suena en el móvil con cara de orangután sedado. Qué va. Somos más de contiendas verborreicas sobre John Milton o los primeros escritos humanistas.

Este blog nace con la noble intención de dignificar la figura del consumidor de drogas duras curtido en ellas, y con un bagaje cultural por encima (y por debajo, y por el medio: ¿por qué elegir solo una?) de la media. También nos proponemos recuperar aquellos autores y motivos que nos son propios, de los que hablaremos en nuestros artículos y ensayos.

Consumimos, incitamos, pero, si no eres ortodoxo, no invitamos.

Pánico Víctor

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Ortodoxia Politoxicómana

1- Los Yonkis Ilustrados creen firmemente en que aquella persona con vida interior que no consume estupefacientes de forma constante, ni tiene vida interior, ni puede decir que ha vivido.

2- Los Yonkis Ilustrados creen que cualquiera que se sumerja en arte decadente en cualquiera de sus formas sin explorar de manera personal la decadencia, ni sabe de arte, ni merece disfrutarlo.

3- Los Yonkis ilustrados creen que aquellos que consumen drogas sin explorar el interior de su mente, no merecen el privilegio del consumo.

4- Los Yonkis Ilustrados ni tienen en cuenta, ni consideran relevantes, ni las drogas blandas,  ni el consumo de alcohol. Esto es una senda, no un juego de aficionados.

5- Los Yonkis Ilustrados pueden comportarse de manera pueril, baja e incluso maleducada, siendo siempre conscientes del desprecio y superioridad que experimentan frente a invividuos que habitualmente obran de esa manera

6- Los Yonkis Ilustrados no se rebajarán a discusiones sobre arte, música o literatura sin antes asegurarse de que su interlocutor merece su tiempo.

7- Los Yonkis Ilustrados sienten desdén por todo aquel que no vive su vida como le gustaría y prefiere leer acerca de drogas y excesos a cometer ambos. A un nivel visceral, creen que es lo mismo que leer novelas eróticas en lugar de tener relaciones íntimas.

8- Los Yonkis Ilustrados abogan por el exceso y la experimentación, siempre y cuando sea intensa.

9- La única ideología de los Yonkis Ilustrados son las DROGAS Y LA CULTURA. Lo demás es secundario y accesorio.

10- Los Yonkis Ilustrados creen en adquirir cultura sin tener en cuenta factores como la clase a la que se pertenezca o el nivel económico que se posea. Su formación autodidacta es mucho más meritoria, por tanto, que la de cualquier persona con estudios universitarios o familia acomodada.

Yonkis Ilustrados